viernes, 29 de noviembre de 2013

La historia de tu vida


En un principio eras uno con tu madre, uno con todo el Universo ("yo como experiencia")

Con unos cuantos meses de edad, te diste cuenta de que tus padres te adjudicaban un nombre y después asociaste ese nombre a la palabra mágica "yo", y de esta manera te sentiste separado del mundo y de los demás.

Empezaste a engordar ese pensamiento tan importante que te daba el sentido del "yo" identificándote con más pensamientos, objetos, ideas, personas...("yo como objeto")

Pero llegó ese terrible día en que te arrancaron violentamente parte de tu "yo", esa parte de tu "yo" bien pudo ser un juguete con el que te identificaste; vinieron otras decepciones; fueron ocurriendo más cosas que no te gustaron, situaciones, comportamientos, acontecimientos, todos ellos, sucesos que no aceptaste y asi fuiste alimentando tu dolor.

Se creó una imagen degradada de ti mismo como alguien aislado, temeroso, alguien al que le faltaba algo para completarse...

Desde entonces no has dejado de luchar para reafirmar tu valor personal, identificándote con más y más "objetos", con objeto de crearte una buena autoestima compensatoria.

Es posible que hayas logrado una buena autoestima, es decir, que la imagen positiva de ti mismo supera a la negativa (debido a un buen "yo como agente", con sus circunstancias y  oportunidades favorables).

No obstante tarde o temprano te das cuenta de que todo aquello con lo que te identificaste no fue más que humo que siempre te deja desnudo a las puertas de la muerte.

Hasta aqui, en el mejor de los casos.

Si tu autoestima es más bien floja, esto es, más bien negativa que positiva; si has tenido que aferrarte a una autoimagen de víctima, a complejos de inferioridad, los cuales al menos te dieron cierta identidad, mi consejo es...

Muere antes de morir y despierta a lo que fuiste un dia...¡uno con todo el Universo!

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Si soy mayor, por lo menos, libérame del Ego, Señor.


Resulta que nos empezamos a medir con el vecino desde muy temprana edad, creyendo que uno es más si, por ejemplo, mea más alto, y nos pasamos casi toda nuestra vida laboral compitiendo, mirando a ver quién "mea más alto".

Se supone que uno va haciéndose sabio con la edad, y termina por reconocer que andar esforzándose por "mear más alto" que el vecino no lleva a nada realmente importante.

Bueno, en realidad sí es importante, pero sólo relativamente; el que gana, gana en autoestima, y eso siempre contribuye a la autoconfianza. No obstante es una autoconfianza traicionera, la cual tarde o temprano tiene que enfrentarse a la muerte, bien sea ésta en forma de una gran pérdida o la muerte final.

Normalmente no se llega a alcanzar plena lucidez de consciencia (Yo como experiencia) hasta poco antes de morir, así que me encuentro que, entre los jubilados, todavia sigue la mayoria "orinando y orinando" con toda la fuerza de que son capaces comparándose con el de al lado (intento de reforzar el "Yo como objeto" o Ego)

"¿Cuánto le ha quedado de jubilación?"

"Y a Usted que le importa, señor mio"

El gozo de Ser (Vivencia plena del "Yo como experiencia")


Lo que en su día nos sacó del gozo de Ser (vivencia plena del "Yo como experiencia") fue el Ego de alguien (que siempre es un mal "rollo"), o que le hemos dado más importancia a otra cosa, o sencillamente que nos hemos enganchado al estímulo de nuestro propio Ego (Yo como objeto)

martes, 26 de noviembre de 2013

Ego (Yo como objeto) (1ª)


"Yo", separado del mundo, deseo más y me identifico con más ("mis cosas": mi nombre, mi cuerpo, mis propiedades, mis pensamientos, mis sentimientos, mis relaciones, mi historia, mis proyectos, mis papeles, mi voz en la cabeza...) porque nunca tengo suficiente (carencia básica e insustancialidad del pensamiento y las emociones que es de lo que el ego está formado) y para reforzar la idea de mi mismo, imagen o auto-concepto me percibo distinto al otro a quien supero en razón y juzgo (auto-imagen separada y reforzada).

Esta es la estructura del Ego, la cual tiende a mantenerse estable pudiendo cambiar el contenido del mismo, dependiendo de los cambios que se vayan produciendo en el individuo a lo largo de la vida (papeles, normas, valores, ritos, relaciones...cambio de estilo de vida)

El ego se identifica con formas, es la identificación con formas, las cuales son todas inestables, por eso el miedo es su compañero; no puede haber seguridad en algo irreal.

Cuando somos conscientes de que todas las formas son inestables, y lo aceptamos, surge la paz en nuestro interior, despertamos a la dimensión de la no forma que hay en nosotros, mejor dicho, que somos nosotros.

Ego (Yo como objeto) (2º)



El Ego, al menos cuando yo me refiero a él, se trata de una construcción ilusoria, pero que es útil a fines de organización social y el trabajo.

El ego no es más que la imagen que tenemos de nosotros mismos, que lo mismo que tenemos una podriamos tener otra; y esa imagen se ve sustentada por unos pensamients repetivos que apuntalan la identidad, apuntalan la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Es una ficción útil, yo a eso no le llamaría entidad, al menos no una entidad consistente, ya que tenemos que estar todo el día reforzándola para que no se nos caiga; de hecho cuando reforzamos un extremo de él, la otra parte del ego empieza a flojear y tenemos que gastar el 90 por ciento de nuestra energía a sostener esa ficción, sólo porque nos sentimos cómodos con una identidad, la que sea, y todo porque no estamos en contacto consistente con la fuente de identidad verdadera, el "Yo como experiencia".

Los pensamientos y emociones que apuntalan el ego o identidad, aunque te parezca de momento incomprensible, no son ni cosas personales, la mayor parte de todos esos fenomenos, pensamientos y emociones están condicionados por el ambiente y las experiencias que hemos tenido en el pasado, es una historia que nos contamos sobre nosotros mismos; y en realidad podriamos contarnos una historia diferente.

Ego (Yo como objeto) (3º)


El pasado no es todo lo que tenemos, en realidad el pasado ya ha pasado y sólo nos queda el pensamiento de su recuerdo y las interpretaciones que queramos dar de lo que creemos recordar que nos ha sucedido, que siguen siendo pensamientos y emociones asociadas a ellos.

Si en este mismo momento te relajas, te haces consciente del momento presente, te pones en contacto con la consciencia o atiendes a la atención misma de lo que estás percibiendo en este momento, sin pensamientos ¿dónde queda tu historia?, cuando uno se funde con el aqui y el ahora completamente desaparece el ego, y esto es algo que nos pasa de forma natural bastantes veces, momentos en que nos olvidamos de todo y quedamos presa de la belleza que percibimos en un momento determinado o estamos fluyendo con lo que hacemos.

El presente no es el pasado en busca de futuro, cuando en este momento te mueve el pasado pensando en un futuro "salvador" te pierdes el presente (Yo como experiencia), no lo vives.

El futuro será lo que tenga que ser, idealmente se irá desplegando en él todo el arsenal de potencialidades con que llegamos a este mundo (Yo como agente), pero si tienes la mente puesta en el futuro, es decir, estás pensando en el futuro, sigues perdiéndote el aqui y el ahora, el momento presente.

El pensamiento está bien para las cosas que tenemos que hacer, los problemas que tenemos que resolver en la vida práctica, pero más del 90% del pensamiento es inútil y es la "toxina" que nos impide vivir el momento que estamos viviendo, el único momento que hay, no podemos vivir otro momento que no sea éste, y si lo perdemos no estamos viviendo, estamos como soñando, un sueño que nos cuesta muy caro.

Lo único permanente es la consciencia misma y delante de ella se van desarrollando todo tipo de fenómenos que van y vienen, como los pensamientos, emociones, situaciones, episodios, sucedidos, traumas, éxitos y todo tipo de fenómenos, la consciencia es testigo también de cómo vamos evolucionando y cambiando con el tiempo; nada es estático salvo la consciencia misma. La consciencia es testigo de cómo todo va cambiando constantemente.

La identidad, cualquier identidad, por muy firme que parezca, es poca cosa comparado con la consciencia misma, que es el espacio donde se asienta cualquier tipo de identidad; las identidades pueden verse afectadas por muchos factores, pero la consciencia está siempre ahi...

 El ego puede ser colectivo, y se forma de la misma manera que el ego individual, o sea, sensación de separación (yo/nosotros estoy/estamos aqui y el mundo ahi) me hago con una identidad (compartida por gran número de personas) y como yo/nosotros estamos frente al mundo tenemos que defendernos porque el mundo "amenaza" mi/nuestra identidad, sensación que nos sirve para reforzarla.

Este es el origen de todo miedo, la sensación de que nuestra identidad puede verse atacada, con lo que pensamos que si se destruyera pereceriamos, por lo tanto necesitamos, primero reforzar la identidad topándonos con enemigos, y después luchar contra ellos porque nos sentimos amenazados.

En esta dinámica se haya el origen de los conflictos, tal y como yo y muchos otros lo vemos.

La esperanza es que hoy en dia hay más y más personas que van desplazando su identidad desde la imagen que tenemos de nosotros mismos a la consciencia, o sea , el yo soy...seguido de silencio.

Ego (Yo como objeto) (4º)


La identidad no está en los genes. Nunca lo ha estado ni lo estará.

Podemos hacer clasificación de razas humanas y pensar que eso es algo muy importante, pero sabemos hoy en dia que todos procedemos de la misma madre africana, de hace alrededor de 300.000 años, de ahí procedemos todos los homo sapiens, los cuales somos todos los seres humanos, todos los habitantes de la tierra hoy en dia. Esa es la única verdad genética que poseemos.

La identidad siempre busca reforzarse, precisamente porque no es muy consistente, y una de las formas de reforzarse (aparte de expandirse de diversas formas) es tener enemigos y luchar contra ellos.

Los egos colectivos alivian la angustia de la soledad de un ego individual que se diluye en algo más grande, pero al funcionar con la misma estructura que los egos individuales (sentimiento de insuficiencia, comparación, deseo de más, insaciabilidad...) suelen llevar a grandes desastres, hay muchos ejemplos en la Historia; podriamos seguir con el mismo juego, la diferencia hoy en dia es que en una confrontación violenta podría aparecer la energia atómica, al alcance muy pronto de grupos terroristas o pequeños paises.

Lo que urge hoy en día es que el hombre (y la mujer, tal vez ésta lo tenga más fácil) cambie por dentro, se haga más consciente desprendiéndose en la medida de lo posible de sus egos, individuales y colectivos.

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