domingo, 12 de septiembre de 2010

¿ Sentimiento de vacio ?


Despierta, alma dormida, y habla. No lo dejes de hacer nunca. Bastante silencio habrá después de la muerte.

Pero, por ahora, deja que fluya ese mundo interior, que se convierta en grito, que despierte otras conciencias, que se produzca una vez más ese milagro de la conexión.

No existe el vacio; si se comparte, un vacio expresado deja de serlo en el mismo momento en que es verbalizado.

Cada uno está en su isla, pero hay otras islas más allá, y lo sabemos porque, a veces, tenemos los ánimos suficientes y hacemos el esfuerzo de recorrer su distancia en la canoa.

Otras veces los ánimos no nos acompañan y ni usamos la canoa ni vemos otras islas pero, las veamos o no, siempre están ahi.

Una vez alguien me insinuó que yo era blando y yo le repliqué con las palabras de Ovidio:

"¿Qué cosa más dura que la piedra? ¿Qué más blando que el agua? Pues el agua blanda cava la dura piedra"

sábado, 11 de septiembre de 2010

Descanso


Es que no me gusta repetirme, dar vueltas sobre el mismo tema. Me gusta la variedad, cambiar de pensamientos dejando que fluyan libremente.

Pero nuestra capacidad tiene un límite, límite que es fuente de sufrimiento.

No me gustan las divagaciones ni elucubraciones. Me gusta pisar en firme y describir hechos o acontecimientos que sin lugar a dudas ocurren en mi interior.

Yo siempre parto del sentimiento, no tanto del pensamiento. Los pensamientos son empujados muy frecuentemente por lo que siento. Me fio más del mundo emocional que del intelectual.

La emoción está más enraizada en la carne. Los pensamientos, reflexiones o argumentos desconectados del mundo emocional son humo.

Y como ahora mismo no siento gran cosa, me limito a tratar de explicar intelectualmente el proceso que creo que tiene lugar dentro de mi cuando escribo.

Por eso no me parece demasiado importante la ocurencia de hoy. Es una ocurrencia que parte más de la cabeza que del corazón.

Buenos dias


viernes, 10 de septiembre de 2010

Dragones


Además de un diamante en bruto somos...¡unos dragones!

Sí, amigos, miramos con codicia lo que el otro posee, se lo queremos arrebatar; y los demás a su vez desean comerse parte de lo que nosotros tenemos, si no todo.

Algunas personas son tan ingenuas que no ven esta parte de la naturaleza humana en los demás.

No aceptan este hecho, y o bien lo ignoran, o se revelan contra ello pensando y sintiendo fuertemente: "Eso no debe pasar" "no trago que haya alguien que tenga tan rastreras intenciones".

Pero es lo que hay; tenemos que vivir con dragones y tal vez también debamos aceptar, por muy ingenuos que seamos, que también nosotros tenemos bastante de dragón.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Diamante en bruto



Todos y cada uno de nosotros somos un diamante en bruto.

Sí, amigos. La vida es un martillo que nos va puliendo. Nos golpea para que aprendamos y pasemos a una fase posterior de mayor perfección.

Nuestra visión de la vida se va perfeccionando a base de conmociones.

Nos topamos una y otra vez con los límites de nuestra comprensión. Los desafios son retos a nuestra capacidad de ver las cosas con mayor acierto.

Nuestro errores, frustraciones, disgustos, traumas, fracasos, no son más que indicaciones de que debemos captar y aceptar la vida tal y como es; a nosotros mismos tal y como somos; y a los demás tal y como son.

Si a lo largo de la vida no nos vamos haciendo más sabios, estamos perdiendo el tiempo. Tal vez sea esa la única manera de perder el tiempo. Yo no veo otra.

La sabiduria consiste en ver las cosas, la vida y a los demás con mayor claridad. Nuestra miopia de la realidad se va corrigiendo con cada tropiezo, con cada dolor.

Al final somos piedras preciosas bien pulidas o "desperdicios".

En todo caso, un nucleo de belleza está presente, se actualice o no.

La idea de la reencarnación tal vez se base en el deseo de poder disfrutar de otra oportunidad para mejorar, para conseguir lo que tal vez no pudimos en toda una vida:

Hacer que brille la joya que todos llevamos dentro en nuestro interior.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Lo perfecto es enemigo de lo bueno




Hoy en dia nos resulta complicado elegir entre tanta oferta. Queremos lo mejor, y no sabiendo dónde está lo mejor, nos quedamos con la sensación de que algo se nos está escapando.

¿Vamos a comprar ropa? ¡la mejor!

¿Queremos comprar un libro? ¡el mejor!

¿Un coche? ¡el mejor!

¿Pareja? ¡la mejor!

Pero todos tenemos la sensación de que al final lo que tenemos no es lo mejor. Nos resulta difícil ser felices con lo que tenemos, que aunque lo que tengamos sea bueno...¡tendria que ser lo mejor!

¿Y nosotros? ¿no podriamos ser mejores? sí, pero... ¡tendriamos que ser el mejor!



Aunque en realidad...hablando con más formalidad (perdón por las palabras malsonantes)

Tal vez lo dificil sea descubrir cuál es el propio camino; echamos vistazos a nuestro al rededor para buscar ejemplos o ideas. Cosas que al final son cosas de otros.

Entramos en competiciones absurdas, es verdad.

A veces nos sentimos tan desorientados...caemos en la tentación de renunciar a nuestro verdadero yo y de coger referencias de fuera, las cuales podrian resultar vanas a nuestra propia naturaleza.

¡Qué difícil es apuntar en la verdadera dirección! ¡y qué vital es dar en la diana!

No podemos apuntar bien si ni siquiera sabemos donde está nuestra diana.

Algunas veces sólo descubrimos nuestro verdadero sentido en la vida cuando ya hemos recorrido un largo camino...


martes, 7 de septiembre de 2010

El sentimiento de fracaso


Uno de los sentimientos más penosos es la sensación de fracaso.

Por otra parte uno de los proverbios más populares afirma: "No hay mal que por bien no venga"

Y es que todo lo que nos va ocurriendo es por algun motivo, el cual se nos escapa casi siempre.

Hay razones o factores que no podemos controlar, los cuales son los que van perfilando nuestro destino.

Ya hemos hablado de ellos algunas veces; el mundo inconsciente, los factores sociales y familiares, el propio organismo con su constitución, la historia personal, los deseos más profundos que algunas veces ni conocemos ni tal vez queramos reconocer...

La cuestión es que todo ocurre por alguna razón; el rio de la vida fluye por donde debe fluir y su curso está marcado por la geografia correspondiente.

Los sueños premonitorios, las profecias y videncias, aunque no pueden ser controladas de manera científica, es tal su casuística que resulta absurdo ignorarla.

Podemos decir que hay evidencias de que el futuro está ya escrito, aun cuando reconozco que podemos tener un cierto margen de maniobra. Seria como la libertad que tendriamos de usar una determinada caligrafia o un tipo de color de la tinta sobre algo ya dictado, o el papel que debemos representar, el cual lo podemos llevar a cabo con mayor o menor maestria.

Todo esto nos lleva a concluir que los sentimientos que a veces sentimos de fracaso no son más que dolores a los que etiquetamos como tales, aunque en la realidad no sólo no lo sean, sino que es el único camino a recorrer.


lunes, 6 de septiembre de 2010

Vivir el presente


A veces miramos hacia atrás...

Quién nos puede reprochar que a veces miremos al pasado con nostalgia, que queramos vivir de nuevo aquellas escenas de fuego que quedaron marcadas en el alma.

Quién nos puede reprochar que de camino hacia la escuela, al dar la vuelta a la esquina, echemos un último vistazo, para verle a nuestra madre sonreir mientras nos ve partir.

Para qué está la memoria, si no es para almacenar un tesoro de vivencias, en una maleta que recogeremos a la hora de la muerte.

Hay que vivir el presente, sí, mejor dicho, dejarse arrastrar por la ola del presente, como lo hace un surfista para el que no hay en este mundo, en ese momento, otra cosa más que el mar.

Sin olvidar lo que guarda nuestro pecho, ese peso, testigo de nuestro largo caminar.

El presente, sí, pero cimentado en el pecho, raiz de uno mismo.


sábado, 4 de septiembre de 2010

Dios


Hay una cosa cierta; nuestra vida no la controlamos ni de lejos. Nos gusta pensar que sí, que la cosa está en nuestras manos, supongo que eso nos hace sentir importantes y nos produce cierta euforia.

Pero hay tantos factores que intervienen en nuestro particular devenir...

Concretamente hay dos que están muy por encima de nuestra voluntad consciente. Nuestro mundo inconsciente y el conglomerado social al que pertenecemos.

Es por eso que necesitamos confianza. Un sentimiento básico que nos permite ponernos en las manos de...¿Dios?

Efectivamente, podemos llamarle Dios a todo aquello que controla nuestro destino.

El hombre siempre ha tenido tendencia a creerse el centro de todo: que si el Universo giraba al rededor de la tierra, que si la ciencia psicológica residia en nuestro mundo consciente, que si la ciencia es capaz de explicarlo todo...

No nos hagamos ilusiones, siempre tendremos necesidad de ponernos en manos de algo superior. Tener fe o confianza en lo inefable, lo innominado...nada que ningun ser humano pueda controlar.

Algunas veces hemos querido ver a Dios personalizado en ciertas personas; ¿no hacia el fürer las veces de Dios para muchos fanáticos de su época?

Pues a mi me apetece ver a Dios en algo que no tiene nada que ver con nadie nacido de madre como yo. Hay algo que está más allá de esta cadena biológica de seres sufrientes y acontecimientos cósmicos.

Al final Dios es una creación de la confianza que necesitamos para vivir. Por lo tanto, Dios nos da la vida; lo mismo que "nos la quita" cuando dejamos de creer en él.


viernes, 3 de septiembre de 2010

Unas letras para ti...


No lo tengo fácil, porque no es un dia de esos en los que me suelen venir ocurrencias a la cabeza. Pero sí sé que ahí hay alguien esperando algun mensaje.

Es verdad que tengo hambre de conocimientos, de conocimientos profundos sobre el ser humano y su devenir a lo largo de la Historia.

El mundo de hoy en dia es completamente diferente del que conoci en mi infancia, y sin embargo sé que las emociones son las mismas: con Internet o sin Internet, con televisión o sin televisión, con teléfono o sin teléfono.

Tenemos muchas más oportunidades de conocer a gente de tierras lejanas, de ponernos en contacto con alguien, de estar en contacto con nuestros seres queridos si están lejos. Tenemos conocimientos a nuestro alcance, de una manera que ni podriamos soñar en el pasado.

En teoria estamos mejor que hace 50 años, y sin embargo la gente cantaba con más frecuencia, incluso mientras trabajaba. La competitividad era menor, yo diria. Las normas y valores en general orientaban el comportamiento de la gente de una forma más segura que hoy en dia.

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, es sólo una frase, pero de hecho la gente cantaba más por todas las esquinas.

Hay un refrán alemán que dice "Alli donde veas a la gente cantando, puedes instalarte, es buena gente".

Los niños parecian más prudentes y propensos a seguir las indicaciones de los mayores. Hoy en dia te encuentras con suma facilidad chavales de 10 años con cara de matón deslizándose en esos monopatines, importandoles un bledo si molestan o no. Más bien, por la cara que ponen bastantes de ellos, se diria que eres tú quien les molesta. Te perdonan la vida, vaya.

Ya sé, ya sé, esto suena a la historia de siempre; esa de que antes los jóvenes eran más educados y bla bla bla, y probablemente tengan razón y no sea más que eso, una protesta de carrozón que no quiere que le molesten, como tampoco querian que les molestaramos los carrozones cuando nosotros eramos mozalbetes y nos daba igual que nos daba lo mismo.

Yo creo que en el futuro habrá una revolución de los viejos, que ya está bien de soportar tanta prepotencia de juventud, que la prepotencia conlleva mucha estupidez, que se enteren, y eso no es acertado. Los viejos han aprendido a ser más humildes, y esos que llegan a viejos prepotentes...¡no los aguanta ni su padre!

Bueno, seguro que habré incurrido en contradicciones, prejucios, injusticias y percepciones erroneas, pero me ha apetecido darle a la tecla, aun sin demasiado que decir.


jueves, 2 de septiembre de 2010

Cómo es la vida...


La vida...

Fluye como un rio, en ocasiones bravo, en ocasiones tranquilo.

Unas veces el agua es fria como el invierno y otras cálida como una caricia.

Hay veces en que nos transporta una sólida embarcación y otras una frágil canoa.

Y nuestra mente se colorea con cada situación, como la cara de un niño ante el placer o ante el dolor.

Cuántas veces se nos olvida que el viaje es sólo nuestro, que tenemos que vivirlo tal y como es; no como nos imaginamos que navegan los demás.

Cuántas veces renegamos del rio y la canoa.

¡No deberia ser asi!; pensamos

Y digo yo...¿ por qué no ?

El viaje es muy largo, y el rio también.

Tal vez en el próximo recodo...


miércoles, 1 de septiembre de 2010

¡ Dios mio, estoy pecando !


Es una gozada disponer de una pizarrita como ésta donde escribir lo que a uno de vez en cuando se le pasa por la mente y poderlo compartir con alguien.

Está la mañana completamente iluminada, el cielo azul alegra las pupilas y la gente se aproxima a la playa cercana, deseosa de ponerse morenita y darse un chapuzón.

El mundo parece feliz y yo...

Me sorprendo sintiendo lástima de mi mismo y me autocompadezco; de repente caigo: ¡Dios mio, si estoy pecando!

Esto no puede ser; y me dispongo a cambiar de actitud.

Entorno los ojos y me acuerdo de su dulce sonrisa, de su aire de niña, dulce e ingenua como una margarita y gracias a mi memoria, sonrio yo a mi vez complacido.

No pasa nada, en lo sencillo está el secreto y hoy, amigos, seré feliz mientras siento que mi corazón late tranquilo.

Buenos dias


Carlos Ignacio

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