jueves, 18 de febrero de 2010

ITE, ITE ITE, MALEDICTi IN STAGNUM IGNIS


ITE, ITE ITE, MALEDICTI IN STAGNUM IGNIS

Esto se recomendaba en la antigüedad siendo muy eficaz en los casos declarados de mal de ojo.

Por cierto, este sería un tema muy interesante de desarrollar. La mala mirada, los sentimientos de envidia inconsciente, el deseo inconfesable de hacer el mal.

Yo creo que no hay necesidad de llegar a los sentimientos negativos cuando el mundo se ve de manera diferente a como lo ve el vecino.

Hay un pecado original que arrastra la Humanidad desde tiempo inmemorial. La codicia, la envidia y la ira. En el pecado llevamos la penitencia.

Hay una manera de medir el grado de envidia que a cada uno nos invade. Fijémonos en la intensidad y frecuencia con la que nos comparamos con los demás. La envidia irá de forma directamente proporcional.

Bueno, con esto va a ser suficiente por hoy.

Carlos Ignacio




6 comentarios:

CORAZÓN VERDE dijo...

Que mal se deben de sentir las personas con esos sentimientos dentro con lo bien que se vivie en paz con uno mismo y con los demás

Carlos Ignacio dijo...

Sí, corazón verde, la envidia es un bumerang que se vuelve contra uno mismo.

Lo más temible y maligno es la envidia inconsciente. es más benigna y controlable si ésta es consciente.

También es cierto que el mal se ceba con la debilidad, por eso solian ser los niños y mujeres jóvenes las que más se veian afectadas por esos males atribuidos al mal de ojo.

Felix Casanova Briceño dijo...

Carlos Ignacio...

Ese es el cancer de la raza humana. El deseo de poder, de estar por encima de los demás, de querer tener lo mismo o más que tu vecino. Es nuestro sino, por eso sucede lo que sucede, y no es de ahora, es desde el principio de los tiempos...

Un fuerte abrazo.

Carlos Ignacio dijo...

No estaria mal una historia resumida de estos venenos psíquicos, Felix ;-)

Parece se que en un cierto momento en el paleolítico algún cobarde se cargó a traición al jefe de la horda y se hizo con su poder, posesiones y familia.

Esto lo vi en un documental y me impresionó. Tal vez aun estemos pagando este pecado original...

Fuerte abrazo compartido

osane dijo...

Una vez tuve que cuidad de mi sobrina casi recién nacida porque su madre sufrió un accidente y el hermano de mi ex me la trajo a mi.
En la muñeca llevaba una pulsera con un colgante que era un puño cerrado negro. Yo que no sabía que era eso, se lo quité pensando que cosa mas fea.
Al tiempo me enteré de que era para protegerla del mal de ojo, pues en el pueblo de mi cuñada había una mujer que era buena persona, pero se decía ella que transmitía el mal de ojo sin querer.
En fin yo en estas cosas no creo.
Un beso.

Carlos Ignacio dijo...

Yo también creo que antiguamente se hacian una película de muy mal rollo con el tema del mal de ojo.

Lo que sí es cierto, y en eso yo sí creo, Osane, es que como siempre se dice, la envidia es muy mala, y puede hacer mucho daño, sobre todo a seres vulnerables.

Un beso

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