domingo, 21 de marzo de 2010

Estoy convencido...


Estoy convencido de que en el fondo de cada corazón duro y aguerrido hay un niño al que siempre es bueno permitirle que se entregue confiado a la noche, y para eso, nada mejor que una nana.

(Dedicada a mi hija Maite)

Carlos Ignacio





11 comentarios:

merce dijo...

Creo que tienes razón...una nana, como un bálsamo, que acaricie el alma.


Un abrazo Carlos Ignacio

Carlos Ignacio dijo...

Otro abrazo muy fuerte para ti, Merce.

Anónimo dijo...

Hola, Carlos Ignacio.

Tienes mucha razón, después de tanto camino, se necesita una nana que acaricie los momentos recorridos.

Un saludo
Ashia

osane dijo...

Me ha encantado de veras. Un beso.

Carlos Ignacio dijo...

Gracias por tu comentario, Ashia, bienvenida.

Carlos Ignacio dijo...

Me alegro mucho que te haya gustado, Osane, me imagino que para ti ha sido muy emocionante.

Besos

osane dijo...

Pues la verdad que si. Todo lo que venga en vasco me emociona, aclaro que soy catalana, pero ando enamorada de un vasco que cierto día me dijo neska polita, pero además mi abuela era una enamorada de Luis Mariano y en casa habían varios discos de él.
Podría cantarte de memoria varias de sus canciones a grito pelao Granadaaaaaaaaaaa!!! ,jaja.
Un beso

Carlos Ignacio dijo...

Vamos, que tu abuela también estaba enamorada de otro vasco ;-)

Pensaba que eras de por aqui al firmar como Osane.

Bueno, pues que seas muy feliz.

Un beso

osane dijo...

Osane es el personaje de un libro de Toti Mtnez. de Lecea "El señor de la guerra" que habla de las guerras de los señoríos vascos, ya sabes los oñacinos, Butrones, etc.
Me encanta ese libro por muchos motivos. Un beso

Chiqui Abreu dijo...

Totalmente de acuerdo, la dulzura que vuela por tus letras embriaga el alma!
Besos,
Chiqui.-

Carlos Ignacio dijo...

Gracias por tu amable comentario, Chiqui, anima a seguir

Un beso

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