sábado, 27 de marzo de 2010

Navegamos...


Navegamos sobre un mundo inconsciente, un mar de poderosas corrientes, donde lo consciente es, en gran medida, solo una barca a la deriva.

A veces no sabemos por qué tomamos ciertas decisiones, y nos pueden parecer ajenas a toda lógica personal o que obedecen al azar. Sin embargo muchas de esas decisiones provienen del mundo inconsciente, que tiene su propia lógica.

Yo no sé que es lo que va a ser de mi, pero sé que estará completamente determinado, así que no tengo que sentirme ni orgulloso ni avergonzado de mi mismo.

Si meto la pata, lo pagaré, y si acierto, disfrutaré de las consecuencias, eso es todo.
 


15 comentarios:

Persis dijo...

Hola, Carlos! Estoy absolutamente de acuerdo. Es un síndrome que vivimos todos gracias a los cambios post modernos de este mundo globalizado que instala la cultura de la inmediatez. Si nos diéramos más tiempo para meditar las cosas, no habría tanta distorción entre una cosa y la otra.
Un cordial saludo desde una paradógica Buenos Aires.

Carlos Ignacio dijo...

Paradógica y maravillosa Buenos Aires...

Es interesante la observación que haces, Persis, sobre las actitudes postmodernas de la actualidad.

Hay algunas cosas que a mi me gustan del postmodernismo. Me gusta la visión constructivista. Mucho más no puedo opinar de eso...

Lo cierto es que por mucha prisa que nos queramos dar, en algunas cosas no nos queda más remedio que esperar el mismo tiempo que lo hacian los romanos.

Los tiempos de cura emocional siguen siendo los mismos.

Un saludo muy cordial

osane dijo...

Estimado Carlos.
A veces hay que tomar decisiones drásticas, casi locas, de esas que te lo juegas todo y si nos paráramos a pensarlo demasiado quizás la lógica y el sentido común nos frenarían.
No hay garantías para nada en esta vida y en ocasiones necesitamos dar un giro de timón y ese cambio de dirección brusco nos puede llevar a aguas tranquilas o a hundirnos hacia el fondo directamente.
En confianza... yo tampoco se que va a ser de mi.
Es caprichoso el azar.
Un beso

Carlos Ignacio dijo...

Asi es Osane, hay veces que o hacemos algo, por que sí, o no lo hacemos nunca.

Por ejemplo ¿alguien llegaria a decidir tener hijos después de pensarlo suficientemente? ¿estamos en realidad preparados para educar? ¿tenemos los medios necesarios? ¿los tendremos siempre? ¿no dejaremos a un niño carente si palmamos demasiado pronto? ¿y si consideramos las posibilidades de que venga el niño con algún deficit que le haga desgraciado? y asi muchas preguntas más...

Nada, a por el niño y punto.

Y en la vida...pues o son locuras, o no son nada.

El riesgo siempre está ahi, y como decia Cromwell..."aquel que llega más lejos es aquel que no sabe a dónde va"

¿Hubiese zarpado Colón con sus naves de haberselo pensado demasiado?

Besos

Ex-compi dijo...

No sé pero tengo miedo continúo para tomar decisiones, me equivoco tanto...

RECOMENZAR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
RECOMENZAR dijo...

Pensar antes de actuar es importante aunque yo prefiero muchas veces atreverme y no pensar ya que pensando no nos atrevemos a vivr lo pensado.......... besos flores y vino para vos

Anónimo dijo...

Hay juegos de palabras que nos meten en líos que no queremos ser metidos.

Juegos atrevidos. Algunas palabras se pueden borrar, otras no...

Una orquidea y un morreo

Abuela Ciber dijo...

En esta semana donde se acunan tantos sentires, deseo la disfrutes de acuerdo a tus intimas creencias.

Nos veremos el domingo de Pascuas!!!

Cariños

Carlos Ignacio dijo...

Ex-compi, dicen por ahi que es más conveniente dejarse guiar por la intuición que otra cosa.

¡Quién pudiera tener acceso a la intuición y no confundirla con otras cosas!

Un fuerte abrazo

Carlos Ignacio dijo...

Sí, Mucha, a veces es dificil saber hasta que punto ya hemos pensado lo bastante y cuál es el punto en el que nos tenemos que tirar del trampolin, sin saber con exactitud si hay la suficiente agua o no en la piscina.

Carlos Ignacio dijo...

Anónimo, gracias por el morreo. Nunca viene mal en ocasiones que le hagan a uno el boca a boca...

Carlos Ignacio dijo...

Gracias por tus buenos deseos, Abuela Ciber, y gracias también por tu respeto a las distintas creencias, lo cual te honra.

¡Que pases unas bonitas minivacaciones!

Cariños mutuos

Antoniatenea dijo...

No estoy tan convencido de eso como tú. No todo en nosotros está programado....la máquina de la Coca Cola va siempre con el mecanismo igual. Llega alguien y ve que ha echado su moneda y no sale...y se enfada. Se va. " Es una M... esta máquina...como todas y yo con esta sed...". Luego se va y da la vuelta y le pega una gran patada y la máquina le da no sólo la Coca Cola sino extrañamente la moneda. La máquina estaba programada para hacer lo mismo siempre y no lo hizo ( bueno...seguro que hay explicación técnica para eso).
El ser humano aquel estaba programado para lamentarse y casi se va pero por un instante...¡cambia de opinión!. Hay ciertas conexiones...que son de una variabilidad infinita que nos hacen ser libres...estoy convencida de que algunas veces somos NOSOTROS MISMOS.
.De lo que no estoy convencida es de que las máquinas no piensen un día y decidan..yo lo aseguraría que así pasará.
Si me he pasado, lánzame a spam!!
Besos!

Carlos Ignacio dijo...

No te has pasado en absoluto, Antonia, muy interesante lo que cuentas.

Lo de las máquinas que piensen o que un dia lleguemos a ser medio máquinas medio tecnología es una idea que asi, de bote pronto, me deprime, pero no digo que no vaya a pasar.

No obstante, hasta ahora lo de sentido común es, que sí, que poseemos un libre albedrio.

Yo aun sigo sin convencerme de ello, por muy complicado que sea nuestro sistema nervioso.

Besos

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