Desnudo del pintor Ignacio Diaz Olano
Recuerdo que cuando ganó Arantxa Sanchez Vicario su primer Roland Garrós su
padre comentó que ya podría morir tranquilo.
Hace unos dias, viendo por
canal historia la biografía de Thomas Jefferson me enteré que los dias antes de
morir, estaba preguntando constantemente si era ya el 4 de julio, que es cuando
se declaraba oficialmente la independencia de EEUU, pues bien, cuando llegó el
día y asi se lo comunicaron murió inmediatamente; como que parecia que no se
permitia morir tranquilo sin esa alegria.
Una vez le escuché a un amigo
que tenía muchas ganas de echar un buen polvo, de esos que ya después te podias
morir en paz.
Y asi, entre ustedes y yo, podriamos poner innumerables
ejemplos, para qué seguir.
Pues bien, digo yo que sería mejor disfrutar
de la vida sin condiciones, sin tener que esperar ningun gran premio o
satisfacción pospuesta para vete a saber cuándo.
Por que si no la vida
se convierte en motivo de sufrimiento por la ansiedad de la espera de esa
tremenda alegria que imaginamos para un futuro incierto.
Seamos felices
ya, con lo que tenemos o no tenemos; y ahora mismo nos relajamos, sentimos el
calor de todo nuestro cuerpo y abrimos los sentidos a lo que en este mismo
momento está aconteciendo. Nos instalamos en la quietud de nuestro interior y
abrazamos todo el Universo con nuestro espacioso e infinito yo.
Pero
vamos, que si nos llama ahora mismo alguna persona querida tampoco nos vamos a
quejar...
Pero...¿y si le hacemos ahora una llamada a alguien a quien de
esa manera le vamos a hacer feliz?
lunes, 1 de octubre de 2012
sábado, 22 de septiembre de 2012
El infierno en este mundo es la falta de confianza en sí mismo
Ya me cansan un poco las voces que se alzan contra la baja natalidad; dicen que eso no es bueno para el pais (el pais que sea).
Aqui se piden estudios para todo; hay exámenes, aprobados y suspensos; se exige cierto nivel hasta para ser portero de discoteca.
Sin embargo para hacer un hijo no se exige nada; cualquiera puede hacerlo en cualquier momento.
Nadie piensa en el mayor crimen que se puede cometer con toda esta posible negligencia.
Unos padres ignorantes, inconscientes, incapaces, transtornados pueden hacer que su hijo pierda la confianza en sí mismo con lo que le condenan a una vida de sufrimiento sin cuento.
Otro dia hablaré de las consecuencias que produce la falta de confianza en sí mismo.
Basicamente, para compensar dicha falta de confianza, se vende el alma al diablo en búsqueda de la propia gloria, renunciando al verdadero yo, fuente de toda dicha, amor, creatividad, serenidad y poder personal.
sábado, 15 de septiembre de 2012
¿Creemos que lo hemos perdido todo? pues...
.. aún nos quedan latidos.
La única obligación que tenemos es vivir; todo lo demás es intentar no sufrir ningún daño.
Pero, ay amigos, somos nosotros mismos quienes más daño nos hacemos.
Si supieramos que la mayor parte de nuestros sufrimientos nos los inflingimos nosotros mismos...
Y todo porque queremos "ser" o tener lo que creemos que deberiamos "ser" o tener.
Aceptemos lo que hay; no juzguemos tanto y apreciemos cada latido de nuestro corazón.
Meditemos...
viernes, 7 de septiembre de 2012
El amor incondicional
Pintura de Lourdes Arrechea
Trato de ordenar unas frases para honrar la maravilla del amor incondicional.
No hay mayor bendición en esta tierra que haber tenido la experiencia de haber sido amado de manera incondicional.
Normalmente los padres nos transmiten una mezcla de amor condicionado e incondicional.
Cuando nace un bebé...¡qué maravilla! tanto la madre como el padre se ven inundados por un sentimiento profundo de amor sin condiciones.
Sin embargo, con el tiempo, los padres van proyectando aquellos aspectos que valoran o rechazan en sí mismos a sus hijos, y, debido en parte a ello, éstos suelen cargar con un crítico interno que les recuerda cuales son las condiciones para poder sentirse realmente amados.
No es que los padres quieran o decidan que todo eso sea asi, ocurre a pesar del eterno amor incondicional subyacente.
Y esta tragedia va pasando de padres a hijos, cargando, sobre todo parece ser en el mundo occidental, con un autoodio y un autodesdén latente al tener la sensación de que uno no llega a satisfacer las ambiciones o "debieras" que los padres pusieron en nosotros, y nosotros hicimos nuestros, para merecer su amor.
Es verdad que hay, sobre todo madres, que aman incondicionalmente a sus hijos y, de no tratarse de un comportamiento antisocial por parte de éstos, es toda una bendición para esos hijos y para la sociedad.
En la mitad está la mayoria que transmite una mezcla de amor condicionado e incondicional.
jueves, 30 de agosto de 2012
El auto-respeto: una condición para ser feliz
Todos queremos lo mejor para nosotros; lo que cada uno cree que es mejor.
Aprendemos ciertos valores en la infancia; nos identificamos con ellos, y nos vemos compelidos a llegar a ser santos, héroes, sabios, campeones, triunfadores, ricos, amantes perfectos, famosos, admirados, reconocidos, altruistas, generosos, astutos, justos, salvadores, solidarios; en fin, cada uno iría a lo suyo y trataría de llevar su aspiración o autoexigencia a la mayor perfección.
Pero, amigos, todas estas cosas son metas y nos vemos corriendo detrás de ellas toda la vida, muchas veces con la sensación de que no acabamos de dar la talla; si buscamos la perfección jamás podremos darla y nos vemos obligados a alcanzarla para escapar al complejo de inferioridad.
Tener la sensación de que no podemos llegar...nos condena al autodesdén y al autoodio.
Y es que para dar la talla o hacer que nuestra vida discurra conforme a ciertos valores, no basta con desearlo; hay que tener la suficiente capacidad o inteligencia; lo cual queda ya un poco a desmano de la voluntad, deseo o elección.
¡Cuánto sufrimiento proveniente de la incapacidad para llegar a ponernos a la altura de nuestros valores o mejor dicho, autoexigencias o debieras!
Hay un momento en la vida en que hay que elegir; mi "yo ideal" o la felicidad
Al final debemos de admitir que nuestra obligación es sobrevivir en las mejores condiciones posibles.
Y si para ello debemos bajar el listón de hasta donde deberiamos llegar, ser o tener, bienvenido sea.
Pasen, pasen, bienvenidos al club de los imperfectos seres humanos que se permiten, a pesar de todo, sentirse apreciados y respetados (por ellos mismos, que es lo esencial)
Buenas tardes
viernes, 24 de agosto de 2012
Nadie es mejor ni peor que nadie
¿Se han preguntado ustedes si eso de los ovnis es algo real?
La verdad es que yo siempre he escuchado esas historias con interés, o curiosidad más bien, pero nunca me ha parecido una cosa como para pensar en ello seriamente.
Sin embargo ultimamente me ha dado por considerar el asunto más detenidamente, dejando de lado todo ese montón de insensateces que se dicen sobre el origen de ciertos extraterrestres, canalizaciones que supuestamente hacen etc.
La verdad es que nosotros como especie somos una especie muy reciente y estamos en los primeros pasos; y fíjense a qué nivel se ha puesto ya nuestra tecnologia.
Sólo en nuestra galaxia, una entre cientos de miles de millones de ellas, hay a su vez cientos de miles de millones de estrellas. Imagínense la cantidad de planetas que habrá por ahí como el nuestro. Imagínense una especie que haya tenido el tiempo suficiente para llegar al nivel que potencialmente tendriamos nosotros dentro de miles o millones de años (lo cual sería poca cosa teniendo en cuenta los aproximadamente 15000 millones de años de historia de nuestro Universo).
Pues bien, en ese razonable caso, caso muy posible, nosotros seriamos como cobayas ante su presencia; estariamos en un grado muy inferior de desarrollo.
¿No les parece curiosa la idea de que nosotros podamos estar con relación a otra especie al nivel que están por ejemplo los gorilas en relación a la nuestra?
¡Qué golpe a nuestra autoimagen! ¡qué golpe bajo a nuestra autoestima!
Pero sin ir más lejos; aqui en nuestro mundo hay gentes que saben muchísimo más que cualquiera de nosotros; más inteligentes, más cultos, mucho más capaces....superiores a nosotros en ciertos aspectos muy concretos de funcionamiento; como nos vemos a nosotros mismos en relación a otros que consideramos subnormales.
Pues bien amigos; la buena noticia es que todos somos consciencia; somos una parte de la gran consciencia universal. La consciencia es algo puro; ninguna es superior a otra; es la esencia misma del Universo. Desde ese punto de vista nadie es mejor ni peor que nadie.
La consciencia es el espacio donde surgen la formas de todas las identidades que nos vamos creando a lo largo de la vida.
La identidad es efímera, un ictus la puede derribar en unos minutos y una demencia la puede destruir por completo, pero la consciencia...es eterna.
jueves, 9 de agosto de 2012
Algo que decirnos
Como dice Louis Armstrong: I see friends shaking hands, saying "how do you do", they are really saying..."I love you"
http://www.youtube.com/watch?v=E4CRKCHNkAM
Pues todo eso nos decimos cuando nos saludamos.
Una vez me encontré con un señor solitario que me dijo "suelo ir solo porque con la gente ya lo tengo todo dicho" lo recuerdo desde entonces con gran tristeza.
En fin, que ando hoy algo desvelado y querria dejar un mensaje como esos mensajes en una botella que dejan los naufragos de una isla cualquiera.
Eh, a ti que me lees, escucha, ¿sientes tu pecho? ¿notas cómo late el corazón? ¿llegas a ponerte remotamente en contacto con el dolor eterno? Pues míralo, y cuando lo mires date cuenta de que eres un trozo de consciencia igual que yo, somos como dos olas en el mar; nos creemos únicos pero somos partes del mismo todo. Miremos juntos el dolor sin reaccionar y dejémosle marchar, nosotros no somos eso, nosotros somos dos olas en el mar que nos damos la mano para decirnos "te quiero".
Buenas noches
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