jueves, 20 de enero de 2011

El secreto está en el " Yo como experiencia" (Consciencia del presente)


¿ Estamos a tiempo de ser felices ?

Yo diria que la mayor parte de nosotros posponemos nuestra felicidad para el futuro.

Cuando encuentre pareja...

Cuando me jubile...

Cuando tenga el dinero para comprarme una buena casa...

Cuando cambiemos de presidente...

Cuando consiga esto, lo que sea, que tanto anhelo...

Pero mira que somos...; se nos ha dicho por activa y por pasiva que la felicidad está aqui mismo.

En la pura vivencia de este transcurrir del tiempo presente

Pero no nos lo acabamos de creer, pero ¿por qué no nos lo acabamos de creer?

Por que tenemos miedo, amigos.

Miedo a los sentimientos acumulados a lo largo del tiempo, dolores que podrian actualizase justo en el momento presente.

Pensamos..."tal vez cuando esté repleto de la felicidad que me proporcione lo que tanto anhelo todo ese dolor acumulado se podrá esfumar de una santa vez".

Pero eso no pasa.

Hagámonos cargo de todo ello mientras olemos una flor, mientras la olemos intensamente, tanto que nos llegamos a convertir en ese olor. Y lo mismo con el resto de los sentidos que nos colocan justo en el ahora.

Dejemos fluir todo nuestro inconsciente. Confiemos en él y dejemos que todas las heridas se diluyan en una mirada, una música, un olor, el tacto de la propia piel.....


lunes, 17 de enero de 2011

El Poder de la Crucifixión


El Imperio Romano sabia cómo aterrorizar al pueblo para imponer su poder.

La Crucifixión.

Probablemente la muerte más cruel ideada por el hombre para sembrar el terror y ganar la sumisión de todo disidente, rebelde o resistente.

La idea de quedarse inmovilizado era terrible para los hombres de aquella época; esto amén del dolor producido por la misma crucifixión y la agonía con una asfixia capaz de obligarle al crucificado a sufrir aún mayor dolor al intentar cambiar éste su postura para aliviar dicha asfixia.

Y esta situación podría ser un proceso de días y hasta de una semana de duración.

Y no hemos mencionado la humillación de hallarse expuesto ante la gente, inmovilizado, torturado y presa de la curiosidad por no decir el morbo de los espectadores.

Es difícil imaginarse el padecimiento de tan cruel castigo.

¿Quién tendría las agallas de sublevarse ante la posibilidad ser crucificado?

¿Quién podría derribar al Imperio Romano con esa terrible arma de disuasión? ¿con ese poder de aterrorizar con su cruz?

Pues bien amigos, ni bárbaros ni nada (que sí, que hicieron lo suyo), sino los cristianos que empuñaron una cruz, desafiaron al terror y se la arrojaron a la cara.

¡ Cristo es más poderoso que todo vuestro terror ! ¡La cruz que utilizasteis para someternos os la arrojaremos a la cara y será vuestra derrota ! ¡ El símbolo de vuestro poder será el símbolo de nuestra victoria !

Y así el bien se impuso una vez más sobre el mal. Dios le venció una vez más a Satanás.


jueves, 13 de enero de 2011

Un ingrediente de la felicidad


La vida nos tiene reservado un regalito para cada uno.

Aunque lamentablemente la mayor parte de las veces no nos llegamos a enterar.

Todos y cada uno de nosotros poseemos una habilidad especial. Algo que nos haria sobresalir. Algo, que de tener la oportunidad de desarrollar, nos haria muy felices.

Algunas veces la especial capacidad que le podria a uno hacer sobresalir es algo obvio y detectable facilmente, como son las habilidades en el cálculo, por ejemplo.

Otras veces sin embargo, son capacidades muy sutiles y no detectables en absoluto por los sistemas normales de enseñanza. Podria darse el caso que incluso dichos sistemas de enseñanza podrian inhibir las especiales capacidades de bastantes niños, o dejarlas ocultas.

Otras veces se trata de hablidades que uno sólo podria actualizar a cierta edad.

Se podria dar el caso incluso de ciertas habilidades o capacidades especiales que sólo podrian ser actualizadas a una avanzada edad.

El caso es que todos poseemos una joyita en nuestro interior.

Merece la pena intentar descubrirla, pulirla, desarrollarla lo más posible, e irse uno al final a la tumba satisfecho.

Un ejemplo de caso afortunado de niño que se topa a muy temprana edad con una habilidad extraordinaria:

http://www.youtube.com/watch?v=RZzaHi-5lk0&feature=rec-LGOUT-farside_rn-3r-2-HM

Porque amigos...ese es uno de los ingredientes de la felicidad. Dar con lo que nos es propio, y ponerlo al servicio de algo más grande que nosotros.

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿ Para qué sirve la desesperación ?


Qué extraña paz nos inunda cuando, tras un examen de conciencia, nos damos cuenta de que, al fin y al cabo, somos nosotros mismos quienes nos equivocamos.

Que el dolor y sus derivados, como la rabia por ejemplo, procedieron de nuestros propios errores.

Es una paz preludio del aprendizaje; aprendizaje, preludio del cambio para seguir hacia adelante.

El "yo" no es algo estático, es un proceso. Cada dia que pasa es un dia nuevo y el "yo", cuando amanece, es un poco otro "yo".

Lo mismo le pasa a los grupos, sociedades y naciones. Nada es estático. Si hay una ley consistente en el Universo es la ley del cambio constante.

Pero, ay amigos, el cambio siempre es un desafio. Un desafio a un estilo de vida en el que nos refugiamos pretendiendo o creyendo que todo podrá seguir siempre igual.

El cambio amenaza nuestros vínculos, nuestra sensación de control e identidad. Cosas que tienen que ver con la propia supervivencia.

Llega un momento en que ese estilo de vida en el que nos refugiamos ya no nos proporciona la seguridad de antaño y, de una u otra forma, lo debemos modificar.

Para iniciar el cambio, la desesperación ayuda.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Estilo de vida inviable


Que un estilo de vida se vuelva inviable quiere decir que ya no nos es posible mantener con él, los roles habitulaes, vínculos, capacidad de control de nuestro medio, ritos, costumbres etc.

Por todo lo anteriormente mencionado, nos podemos llegar a ver a nosotros mismos sumidos en el miedo a la soledad, al desarraigo, al aislamiento etc. Es entonces, cuando uno llega a sentir la desesperación de ver que el estilo de vida de siempre ya no nos proporciona seguridad, vinculos sólidos, identidad etc; cosas que tienen que ver con el instinto de supervivencia.

En este caso podemos sentir lo que podemos llamar un miedo existencial (equivalente al miedo a la muerte en los animales menos evolucionados). Esto último es lo que nos llevaria a un sentimiento de desesperación, antesala a un cambio en el estilo personal de vida, para lo cual, se nos deben presentar a su vez nuevas oportunidades.

domingo, 28 de noviembre de 2010

"Yo como agente" "Yo como objeto" y "Yo como experiencia"



Una vez un amigo mio me dijo..." Yo soy mi cuerpo ".

Me quedé un rato pensando...pero hombre, si digo que yo soy mi...lo que sea, yo tendré que ser ese "alguien" que posee ese cuerpo, por ejemplo el que echando un vistazo a mi cuerpo exclama:

" Éste no es el cuerpo que a mi me gustaría tener ".

Entonces eché un vistazo a mis emociones... ¿seré yo eso? ¿mis emociones?

Y pensé..."No puede ser" yo debo ser quien está ya harto de sentirse a veces como se siente, quienquiera que sea yo, ese yo es alguien que quiere sentirse mejor".

Veamos ¿y mis capacidades mentales? ¿mi inteligencia? ¿seré yo las capacides cognitivas que tenga? ¿lo que me hace pensar?

No, definitivamente no, he sufrido demasiado con mis limitaciones. En todo caso debo ser quien quisiera ser más capaz, más perspicaz. Además esas capacidades es algo que yo poseo, así que yo tendré que ser el dueño de todas estas características o atributos que me están dando más dolores de cabeza que otra cosa.

Como diría Eugenio D´ors, yo sería una potencia contra una fatalidad que se le resiste (Religio est Libertas, 1925)

Así que muy en el fondo yo soy, sobre todo, quien padece todas estas imperfecciones. Soy un deseo infinito de amor, poder y libertad; y todo junto, por muy incompatible que pudiera parecer, "alguien" para quien todas esas cosas que he mencionado al principio (físico, emociones, inteligencia etc.) no serian más que limitaciones.

Ahora estamos hablando del "Yo como agente", el cual sería todo lo mencionado más arriba, las capacidades, identidad, historia, propiedades y atributos psicológicos y físicos, todo lo cual seria insuficiente para aplacar la sed de infinitud, de libertad, amor y poder absolutos.

Este es el "Yo como agente", un yo no podría ser percibido directamente sino solamente a través de sus capacidades.

Extendiendonos un poco más en el concepto de "Yo como objeto", yo soy alguien que se llama como se llama y tiene una historia. Es la memoria de mi mismo, de mi cuerpo a lo largo del tiempo y mis experiencias pasadas.

Entonces...yo soy esto último también, el "Yo como objeto", el autoconcepto y autoimagen. Sí, como objeto, ya que en el fondo este "yo" son estructuras de conocimiento, el cuerpo, capacidades, creencias, insertado todo ello en el cerebro, parte en la corteza cerebral que representa el esquema corporal y parte en la memoria que se aloja primeramente en las profundidades del cerebro, en el hipocampo, y en el neocórtex después.

El "Yo como objeto" vendria a ser la actualización de todo nuestro pasado, biológico y psicológico, en el presente.

Pero tambien soy un "yo experiencial", el "Yo como experiencia", justo este ente que está escribiendo; que es consciente en este mismo momento; que ve la pantalla y las letras correr mientras escribe; que siente como siente en el momento presente, que lo recorre como un surfista que no tiene en este mundo otra cosa más que la tabla y la ola que le arrastra, olvidado de sí mismo y de su historia, momento cumbre que nos conecta con el ahora mismo. Soy los colores y formas que inundan mi visión, mi vista. Los sonidos que escucho, cercanos y lejanos, mi propio peso, aquello que perciba en este momento de mi propio cuerpo, y un recuerdo...un recuerdo...un recuerdo...

Abandono inconscientemente mi yo experiencial (Yo como experiencia) y un nuevo personaje surje en escena. El peso del pasado, mi "Yo como objeto" y el sufrimiento; sufrimiento de no ser lo que deseo; el "Yo como agente", ese ente incognoscible...

viernes, 26 de noviembre de 2010

¿ Existe el libre albedrio ?


Si nos tomamos en serio los presupuestos de la ciencia, tendriamos que ser rigurosamente deterministas; y yo mismo, fascinado por ese punto de vista, lo he sido durante mucho tiempo, negando el libre albedrio y creyendo a pies juntillas en que éste no era más que una simple ilusión.

Pero parece ser que no es tanto asi. Es evidente que estamos dotados de un organismo, regido por su sistema nervioso, el cual nos hace capaces de prever las cosas, de evitar peligros y de buscar insaciablemente lo que más deseamos, siendo capaces de conseguirlo en cierta medida.

Como he explicado en otra ocasión, somos todos un organismo en proceso y en ese organismo cabe detectar varios fenómenos a los que podemos denominar "yo".

Cuando decimos "yo", nos podemos referir a la imagen que tenemos de nuestro cuerpo, nuestro nombre y la historia que nos hacemos de nosotros mismos. Algo, en sí, construido de manera un tanto artificial. De hecho nos podriamos cambiar nuestro propio nombre y variar u olvidar nuestra propia historia.

En fin, este último aspecto del yo es algo que está ahi, es como un objeto, el cual puede ser de una u otra manera, puede variar, o incluso desaparecer, como les pasa a quienes tienen la desgracia de sufrir la enfermedad de Alzheimer.

Es por eso que yo le llamo el "Yo como objeto"

Este "Yo" no decide nada, está ahi, a merced de otro "Yo", del "Yo como agente" que es el portador del deseo infinito de amor, poder y libertad, junto con todas las características corporales, consideradas todas ellas de forma exhaustiva.

Este último "Yo", el "Yo como agente" es el que nos convierte en agentes, esa parte de nosotros mismos capaz de mirar hacia el futuro y hacer los reajustes y planes necesarios.

El "Yo como experiencia" no es lo mismo que el "Yo como agente", el "Yo como experiencia" somos nosotros en este mismo instante, este yo consciente de lo que va ocurriendo en nuestro mundo segundo a segundo; se trata de nuestra consciencia con un sentido del yo, de lo contrario sería una simple experiencia, presente cuando soñamos, por ejemplo.

Somos una maquinaria que desea, una maquinaria loca que dispone de unas maravillosas capacidades para evitar peligros e intentar conseguir todo aquello que desea, todo aquello que nuestro "Yo como agente" se proponga, no sólo para evitar peligros, sino para sobrevivir e intentar ser todo lo más satisfactoriamente posible, estableciéndose una metas, de acuerdo con unos valores.

Somos libres de crearnos todo un mundo de valores y formas por las que creemos que podemos dar satisfacción a nuestro "Yo como agente", es decir, a ese anhelo interno, insaciable, de amor, poder y libertad que forma todo nuestro organismo "cuerpo-mente".

Somos todo lo libres que podemos ser, gracias a que somos un agente capaz de establecerse los objetivos que cada uno considere, siempre como base de todos ellos, la propia supervivencia.

¿ Estamos determinados ? sí, casi en su totalidad.

¿ Disfrutamos de alguna libertad, es decir, tenemos libre albedrio ? seguramente que sí (dependiendo de cómo definamos el libre albedrio)

Y esa es la gran creación de un Universo ininteligible que es capaz de producir criaturas como nosotros.

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